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Comercio exterior mexicano avanza hacia una operación más digital para importadores y transportistas

La digitalización del comercio exterior continúa avanzando en México, con nuevas herramientas y procesos electrónicos destinados a facilitar la gestión de trámites, consultas y documentación relacionada con la importación y exportación de mercancías.

Uno de los cambios que mantiene la atención del sector es la Manifestación de Valor Electrónica (MVE). El Servicio de Administración Tributaria (SAT) aplazó nuevamente su obligatoriedad y estableció que el nuevo requisito será exigible a partir del 1 de octubre de 2026. La prórroga permite que los usuarios de comercio exterior dispongan de mayor tiempo para prepararse para el cumplimiento de esta obligación.

La Ventanilla Única de Comercio Exterior Mexicana (VUCEM) concentra actualmente diversos trámites y servicios relacionados con el comercio exterior. De acuerdo con información oficial, la plataforma permite realizar en línea procesos de importación y exportación y cuenta con herramientas como el buscador de fracciones arancelarias, calculadora de contribuciones, consulta de pedimentos y trazabilidad de contenedores.

Para los transportistas, la digitalización también forma parte de los procesos aduaneros. La información oficial de VUCEM contempla, entre otros servicios, el registro del Código Alfanumérico Armonizado del Transportista, mientras que el SAT mantiene herramientas digitales relacionadas con el DODA QR-PITA, documentos anexos al pedimento y otros procedimientos de comercio exterior.

Además, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) dispone del Sistema de Operación Integral Aduanera (SOIA), mediante el cual diferentes participantes de la cadena —incluidas empresas transportistas— pueden consultar información relacionada con el estado de las operaciones de comercio exterior dentro del proceso de despacho aduanero.

El avance hacia procesos digitales también implica nuevas responsabilidades para las empresas. La ANAM establece, por ejemplo, obligaciones relacionadas con sistemas automatizados de control de inventarios para determinados importadores, mientras que la normativa de comercio exterior de 2026 contempla diversas reglas y anexos que deben ser considerados por los operadores.

En este contexto, la nueva fecha para la MVE resulta relevante para las empresas que participan en operaciones de importación, ya que tendrán hasta el 30 de septiembre de 2026 para cumplir bajo el esquema transitorio señalado por la autoridad.

Análisis técnico (Nuestra Opinión)

1. La información adquiere mayor importancia

A medida que más procesos se realizan electrónicamente, mantener actualizada y correctamente integrada la información de las operaciones se vuelve fundamental para evitar errores y retrasos.

2. El transportista forma parte de una cadena digital

La operación de una unidad de carga no está aislada del proceso aduanero. El transporte participa en una cadena en la que intervienen importadores, agentes aduanales, autoridades, terminales y otros operadores.

3. La trazabilidad cobra mayor relevancia

Las herramientas oficiales ya incorporan mecanismos de consulta y trazabilidad. Para las empresas transportistas, esto refuerza la importancia de conocer dónde se encuentra una unidad, qué mercancía transporta y cuál es el estado de la operación.

4. La preparación tecnológica será necesaria

La nueva fecha para la MVE muestra que la adaptación tecnológica y operativa requiere preparación. Las empresas deberán revisar sus procesos internos antes de que las nuevas obligaciones sean exigibles.

5. Digitalizar no significa únicamente eliminar papel

El verdadero reto consiste en que la información utilizada por las diferentes áreas de una empresa sea consistente, accesible y pueda consultarse oportunamente. Para una flotilla, esto puede significar integrar la información administrativa, documental y operativa para tener una visión más completa de cada viaje.

La evolución de las herramientas digitales de comercio exterior está modificando la manera en que importadores, exportadores y transportistas gestionan sus operaciones en México.

La VUCEM, SOIA y los diferentes servicios digitales del SAT y la ANAM muestran una tendencia clara hacia procesos electrónicos y mayor trazabilidad. Al mismo tiempo, la nueva prórroga de la Manifestación de Valor Electrónica da a las empresas un periodo adicional para prepararse antes de su obligatoriedad el 1 de octubre de 2026.

Para el sector transporte, el desafío no consiste solamente en cumplir con nuevos requisitos, sino en aprovechar la información disponible para mejorar la coordinación, reducir errores y mantener una operación más eficiente.

 

Fuente: Ventanilla Única de Comercio Exterior Mexicana (VUCEM), Servicio de Administración Tributaria (SAT), Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) y Revista TyT.

 

 

 

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